
InGenio Journal, 9(2), 79–95 80
InGenio Journal, 6(1), 1–4
representa tanto el ingreso total generado por los agentes económicos como el gasto total en bienes
y servicios, ya que en macroeconomía todo ingreso proviene de un gasto [2]. Esta identidad
contable es fundamental para entender la dinámica de la demanda agregada y su impacto en la
actividad económica.
El PIB per cápita, obtenido al dividir el PIB entre la población total, es un indicador
ampliamente utilizado para medir el bienestar económico promedio de un país [3]. Aunque no
captura la desigualdad en la distribución del ingreso, permite comparaciones entre naciones y el
análisis de tendencias económicas a lo largo del tiempo [1], [4]. En economías en desarrollo como
la de Ecuador, el PIB per cápita es un indicador fundamental para evaluar el progreso económico
y el impacto de las políticas públicas [5]. Su evolución refleja no solo el crecimiento de la
economía, sino también cambios en la estructura productiva, la inversión extranjera, el consumo
interno y la estabilidad macroeconómica [6].
Por otro lado, el Índice de Precios al Consumidor (IPC) mide la variación promedio de precios
de una canasta representativa de bienes y servicios adquiridos por los hogares. Su evolución
refleja la tasa de inflación, un indicador fundamental para la política económica y la estabilidad
monetaria [7], [8], [9]. En Ecuador, el IPC es un índice mensual y nacional, calculado para nueve
ciudades autorepresentadas: Quito, Guayaquil, Cuenca, Ambato, Loja, Manta, Machala,
Esmeraldas y Santo Domingo [10]. La canasta de consumo está estructurada en 12 divisiones, 48
grupos, 122 clases, 172 subclases y 3.421 variedades, lo que garantiza una cobertura
representativa de los patrones de consumo de los hogares urbanos y rurales [10]. El cambio de
base a 2014=100 introdujo mejoras metodológicas significativas, como el uso de la media
geométrica en el cálculo de índices elementales, el tratamiento estadístico de precios faltantes
mediante imputación automática, y el uso de tecnologías de información y comunicación (TIC)
para la recolección de precios en línea [10]. Estas innovaciones han aumentado la precisión,
transparencia y oportunidad del indicador, convirtiéndolo en una herramienta confiable para el
análisis económico.
La relación entre el crecimiento económico (PIB per cápita) y la inflación (IPC) ha sido objeto
de estudio desde la formulación de la curva de Phillips, que sugiere una relación inversa entre
desempleo e inflación, y por extensión, una relación directa entre crecimiento y presión
inflacionaria [11]. En economías dolarizadas como la de Ecuador, donde la política monetaria es
limitada, identificar variables con capacidad predictiva sobre la inflación es especialmente
relevante [12]. La imposibilidad de ajustar tasas de interés o emitir moneda propia hace que el
monitoreo de indicadores económicos anticipados sea crucial para la estabilidad
macroeconómica. En este contexto, el PIB per cápita podría servir como un indicador adelantado
de movimientos en el IPC, especialmente si el crecimiento económico genera presión sobre la
demanda agregada.
Estudios previos en el contexto ecuatoriano han demostrado que tanto el PIB per cápita como
la inflación son determinantes clave del comportamiento del consumo en los hogares [11], y que
existe una correlación significativa entre el crecimiento económico y las variables
macroeconómicas, aunque con excepciones en años marcados por eventos exógenos como la
pandemia o fenómenos naturales [13], [14]. Además, el análisis del IPC en Ecuador ha sido
fortalecido con metodologías modernas, incluyendo el uso de TIC para la recolección de precios
y sistemas de imputación automática de datos faltantes [10]. Sin embargo, son escasos los trabajos
que aplican modelos estadísticos simples y reproducibles para analizar la relación entre el IPC y
el PIB per cápita con fines predictivos.
Este artículo tiene como objetivo analizar la relación entre el IPC y el PIB per cápita en
Ecuador durante el periodo 2000–2024, y desarrollar un modelo estadístico de regresión lineal
simple para predecir el comportamiento del IPC en función del PIB per cápita. A diferencia de
estudios que utilizan modelos logarítmicos o econométricos avanzados, este trabajo se enfoca en