López et al., 2024
2024. 17(2):47-54
Ciencia y Tecnología.
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Introducción
Para el mundo tropical y subtropical se ha calculado una
deforestación anual de 11,2 millones de hectáreas, para el
año 1980 en las cuencas hidrográcas el 0,6 por ciento de la
supercie forestal total entonces estimada (1 935 millones de
hectáreas, de los cuales 1200 millones de hectáreas de bosque
denso). La agricultura itinerante resultó ser el factor directo
del 45% de la deforestación, proporción más o menos igual
para los bosques húmedos densos y las formaciones abiertas
de los trópicos secos, pero muy variable según las grandes
regiones (Lanly, 2006).
En el Ecuador, la deforestación es un fenómeno complejo
de analizar debido a la multiplicidad de factores que la explican,
ya que alrededor del 60% de la supercie es talada cada año a
causa de los asentamientos agrícolas. La deforestación puede
contribuir al crecimiento económico a corto plazo y al alivio
de la pobreza, pero con frecuencia a costa de otros objetivos
ambientales y sociales importantes de valorar (Barrantes et al.,
2010). No obstante, para el periodo 2005-2009, el gobierno
provincial de Manabí (El diario, 2009), propuso un plan de
reforestar 44 mil hectáreas, pero hasta mediados del 2008 la
reforestación pasaba las 45 000 hectáreas.
Los resultados del trabajo realizado por Escobar (2016)
revelan que el uso de imágenes de satélite Landsat es una buena
alternativa para evaluar biomasa a nivel regional y los datos
pueden ser usados para la cuanticación de gases liberados
por los incendios forestales producidos en la región, donde se
obtuvieron 3 categorías en el aporte de biomasa por hectárea;
aporte bajo <13 toneladas, 23 toneladas aporte medio y 41
toneladas aporte alto. Por su parte, Laurente (2011), utilizando
el método de mínima distancia, obtuvo una Exactitud Global
de 82% y un Índice de Kappa de 0,79 que indica como bueno
la clasicación, después de este proceso, se cuanticaron las
áreas que se tuvieron por cada clase en estudio, obteniéndose
una tasa de deforestación de 34,8 ha, por año y una pérdida
de 521,9 ha, de bosque en 15 años, mientras que los suelos
degradados se incrementaron en 720,6 ha, llegando a un total
de 1 723,4 ha.
Los sistemas de ingeniería agrícola constituyen conjuntos
de técnicas y tecnologías que garantizan la producción
agropecuaria. Por lo general, ellos producen determinados
impactos al medio ambiente, que tienen consecuencias
negativas sobre los recursos naturales produciendo huellas en el
territorio. En la actualidad se aplican con éxito tecnologías muy
ecaces como la teledetección y, los sistemas de información
geográca para identicar la huella espacial de estos impactos
y apoyar las decisiones que ayuden a los directivos a tomar
medidas correctivas y prospectivas (Dámaso y Andés, 2013).
El avance de las tecnologías de la información geográca ha
llevado a la puesta de nuevos sensores para observación de
la tierra (Ortiz y Pérez, 2009). El objetivo principal de los
estudios multitemporales es encontrar una forma de combinar
o integrar en el proceso varias imágenes correspondientes
a diferentes fechas, con distintos estados fenológicos en
la vegetación, de cara a la obtención de un incremento
en la precisión de las clasicaciones (Sacristán, 2006), y
deduciendo la evolución del medio natural o las repercusiones
de la acción humana sobre el medio (Herrera et al., 2013). De
acuerdo al análisis multitemporal de la precordillera andina de
la región del Maule, Chile utilizando imágenes satelitales de
los años 1989 y 2003, se analizaron las causas probables de la
deforestación del bosque nativo presente en estos ecosistemas.
El bosque nativo se redujo en un 44%, lo cual se traduce en
una tasa de deforestación de 4,1% anual. (Altamirano y Lara,
2010). Gracias a las resoluciones espacial y espectral de estos
sensores pasivos, es posible captar diferentes coberturas del
suelo, especialmente la vegetación (Polanco, 2012).
El manejo de cuencas también ha cambiado hoy no sólo se
reere al conocimiento, análisis y protección de los recursos
hídricos, sino también la capacidad de los suelos, la vegetación,
el relieve, el impacto de la población, la infraestructura civil
para la producción sustentable de bienes y servicios; de esta
forma, las cuencas se convierten en unidades lógicas para la
planeación y la gestión de los recursos naturales (Caro, 2014).
De acuerdo con los datos obtenidos para el año 2002 entre
un 89% y un 92% de la supercie de la cuenca del río Zulia,
auente del río Santa Bárbara, Barinas, Venezuela, con el
apoyo de la teledetección y de los sistemas de información
geográca se encontraba intervenida y el avance de la
deforestación ocurrió entre 1998 y 2002 a una tasa que se
estima fue superior a las 250 ha /año (Peñaloza et al., 2008).
Las tendencias actuales y novedosas en teledetección,
cartografía digital y Sistemas de Información Geográca
son una forma útil e importante de ofrecer conocimientos
actualizados para el diagnóstico, monitoreo y su aplicación
en la gestión e investigación de recursos presentes en los
distintos lugares de nuestro país (Rozkiewicz y Zilio, 2010). El
empleo de la teledetección en el seguimiento de los procesos
de deforestación es una herramienta muy valiosa, ya que
proporciona rapidez y precisión en estudio ambientales, que
permiten evaluar fácilmente el estado de áreas ecológicamente
amenazas (Carnevale et al., 2007).
La utilización de imágenes de satélite es una herramienta
muy poderosa para el estudio y el monitoreo de los fenómenos
naturales y antrópicos ocurridos en el sistema supercie
terrestre-atmósfera (Gónima et al., 2010). Las imágenes
obtenidas por los satélites ofrecen una perspectiva única y
particular de la tierra, sus recursos y el impacto humano sobre
ella. Los sensores remotos han demostrado ser una importante
fuente de información para un gran número de aplicaciones,
entre las que cabe citar la planicación urbana, vigilancia del
medio ambiente, gestión y manejo de cultivos, prospección
petrolífera, exploración minera, usos del suelo, localización
de bienes raíces, entre otras (Cardozo y Da Silva, 2013).