
Revista Ciencias Sociales y Económicas | Vol. 7, Núm. 2, julio - diciembre 2023
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Ibarra y Guamán, 2023
Introducción
El informe del Consejo de Acreditación
y Aseguramiento de la Calidad de la
Educación Superior (2014), denió para
el criterio gestión de la biblioteca que, las
bibliotecas de las Instituciones de Educación
Superior evaluadas presentan características
medianamente adecuadas para el trabajo de
docencia y consulta de los estudiantes; sin
embargo, dentro de este grupo existen también
universidades con un “mal desempeño en este
subcriterio” CEAACES (2014).
Lo cual nos lleva a pensar que en el entorno
de la educación superior, la biblioteca al
igual que las demás unidades que conforman
la universidad se encuentran inmersas
en un escenario globalizado en el que se
maniestan cambios radicales, por lo cual
buscan afanosamente diseñar e incorporar
estrategias administrativas que permitan
lograr su eciencia, y de esta manera se
contribuya a generar productividad con
calidad, competitividad y la satisfacción en
los servicios y productos de información que
oferta.
La falta de un plan claro para administrar
los recursos escasos revela las deciencias en
las habilidades organizativas de una empresa
o institución para adaptarse a los cambios en
su entorno Ghiglione (2015).
La falta de conanza en las propias
habilidades de las empresas para involucrar
a toda la organización en su revitalización
es una problemática general, según Prahalad
(2005). Esto impide que se pueda motivar
a los empleados para alcanzar las metas
establecidas. Esto ocurre porque no hay
directrices ni instrucciones claras, que siempre
son causadas por un sistema de gestión
deciente o inexistente.
La literatura académica sostiene que
los problemas en la gestión diaria de las
organizaciones se deben a varios factores
comunes. Estos incluyen la falta de visión
a largo plazo, la falta de conexión entre la
estrategia y la acción, mala comunicación,
falta de implementación adecuada de la
estrategia, dicultad para identicar las
relaciones causa-efecto y un enfoque excesivo
en los indicadores económico-nancieros
Altair Consultores (2005); Kaplan y Norton
(2004).
Optimizar el trabajo del bibliotecario como
líder de este servicio de información o como
miembro de un grupo de trabajo requiere que
los profesionales establezcan ciertas normas
en su formación y se apoyen en fundamentos
ideológicos de la administración, lo que a
su vez conduce a un trabajo más eciente.
Por lo tanto, existe la necesidad de elevar el
nivel de gestión de la biblioteca para mejorar
la calidad de los servicios de información
y satisfacer las necesidades y expectativas
de los usuarios, este interés creará un valor
agregado. En síntesis, para tener éxito en el
trabajo con los usuarios, no debe improvisarse
sino adelantarse a los hechos.
La administración se ocupa de conseguir los
objetivos en un tiempo planicado y utilizar
los recursos de forma eciente. El proceso
administrativo consta de cuatro elementos:
planicación, organización, dirección y
control. Si la información de control no se
aplica de manera efectiva, el trabajo de los
tres primeros procesos de gestión será inútil.
El proceso que asegura que las actividades
reales se ajusten a las actividades proyectadas
se denomina control gerencial de acuerdo
con lo que expone (Stoner et al., 1996). El
control es más común que la planicación. El
control ayuda a los gerentes a monitorear la
efectividad de sus actividades.
Controlar y Medir adecuadamente son
herramientas de gerencia que permiten una
administración objetiva basada en datos
cuanticables y vericables.
Puede denirse el término control, con
base en dos aristas, una limitada y una
amplia. Desde la arista limitada, el control se
concibe como la vericación a posteriori de
los resultados conseguidos en el seguimiento
de los objetivos planteados, y se efectúan
correcciones y ajustes necesario a medida
de su progreso. Desde la arista amplia,
dene Cabrera (2020) al control empresarial
como una actividad propia no solo del
nivel directivo, sino de todos los niveles y