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Vol. 10. Núm. 2, julio - diciembre 2026 | Revista de Ciencias Sociales y Económicas
La paradoja de la sobreeducación: ¿Es el desajuste educativo un motor de pobreza en el mercado laboral ecuatoriano?
breeducación reduce el bienestar, mientras la
subeducación reeja mecanismos de inserción
condicionados por restricciones de demanda
laboral. Tercero, demuestra que la capacidad
protectora de la educación no es intrínseca,
sino que depende de la absorción del sector
formal y del tamaño de la empresa, lo que re-
dene el marco analítico para la política pú-
blica en contextos de economía dual.
Bajo esta premisa, el objetivo central del
presente estudio es estimar el impacto del
desajuste educativo —en sus formas de sobre-
educación y subeducación— sobre la proba-
bilidad de pobreza monetaria en los hogares
ecuatorianos. Especícamente, la investi-
gación persigue los siguientes objetivos: i)
cuanticar el riesgo de pobreza asociado a la
sobreeducación, en contraste con los patrones
observados en trabajadores subeducados; ii)
evaluar el papel de la formalidad laboral y el
tamaño de la unidad productiva como factores
que condicionan los retornos de la educación;
y iii) examinar las disparidades geográcas y
étnicas que interactúan con el desajuste educa-
tivo en la determinación de la vulnerabilidad
económica. Se puede armar que el análisis
busca aportar evidencia empírica que permita
reevaluar la efectividad de las políticas cen-
tradas en la expansión educativa frente a las
restricciones de la demanda laboral.
Consistentemente, la evidencia empíri-
ca global documenta retornos positivos a la
educación, deniendo su papel como un me-
canismo central de movilidad económica. La
síntesis de Psacharopoulos y Patrinos (2018)
evidencia décadas de investigación donde
mayores niveles de escolaridad se asocian, en
promedio, con incrementos signicativos en
los ingresos laborales. Sin embargo, esta re-
gularidad descansa en la premisa de que los
mercados son capaces de absorber eciente-
mente el capital humano acumulado.
En contextos caracterizados por estructuras
productivas poco diversicadas, esta condi-
ción difícilmente se cumple (Ohnsorge y Yu,
2021), por lo que la educación deja de operar
como un activo con retornos garantizados y
pasa a ser una condición necesaria, pero no
suciente, para evitar la vulnerabilidad eco-
nómica (Filmer et al., 2018; Martínez et al.,
2023). En este escenario, la literatura sobre el
desajuste educativo ofrece un marco analíti-
co fundamental para examinar las fricciones
entre la formación académica y la estructura
ocupacional (Cervantes y Cooper, 2022). A
partir del modelo ORU (Sobreeducación, edu-
cación requerida, subeducación), diversos es-
tudios han documentado que los trabajadores
sobreeducados enfrentan severas penalizacio-
nes salariales en relación con aquellos correc-
tamente emparejados, interpretando el fenó-
meno como una pérdida de retornos relativos
a la educación (De santis et al., 2022; Pérez y
Orjuela, 2024).
No obstante, el enfoque tradicional se ha
concentrado predominantemente en las dife-
rencias de ingreso dentro de la distribución
salarial general, dejando en segundo plano las
implicaciones teóricas del desajuste sobre el
bienestar absoluto. Estas limitaciones analíti-
cas adquieren una relevancia crítica en eco-
nomías en desarrollo, donde los mercados la-
borales presentan una marcada segmentación
entre un sector formal con barreras de entrada
y un sector informal de baja absorción tecno-
lógica (Fondo Monetario Internacional [FMI],
2021). Como resultado de esta segmentación,
el exceso de oferta de trabajadores calicados
frente a una demanda limitada de empleo for-
mal induce procesos de desplazamiento hacia
ocupaciones de menor calicación (Huertas y
Raymond, 2024).
Es en esta interacción donde se articula el
mecanismo empírico de transmisión hacia la
privación material: la informalidad debilita
estructuralmente el vínculo entre escolaridad
e ingresos, imponiendo remuneraciones que
están determinadas por severas restricciones
de productividad marginal más que por la acu-
mulación de capital humano (CEPAL, 2022;
Sahnoun y Abdennadher, 2022). En conse-
cuencia, al carecer de pisos salariales institu-
cionales y protección social, la penalización
salarial relacionada a la sobreeducación se
incrementa drásticamente dentro del sector
informal, reduciendo los ingresos del indivi-
duo hasta situarlo por debajo de los umbrales
mínimos de subsistencia (Organización Inter-
nacional del Trabajo, 2023; The World Bank
et al., 2023). Bajo esta óptica, el desajuste